miércoles, 13 de abril de 2011

Las del juicio



Decían que eran grandes, con unas raices enormes...
Escuchaba cro-cro-cro y pensé que se debía a que destruian sus enormes raíces...
Sentia y parecia que el espacio que habían dejado al sacarlas eran gigante ya que las dimensiones de ellas serian también muy grandes.

Pues no. Son como cachitos de ajo, pequeñitas y graciosas.

Dicen que nadie se ríe como yo cuando se las extraen.

Esta vez, en el juicio final, pedí quedarme con ellas.

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