No tengo recuerdo de haber visto desde aquí, el cielo así jamás. Cierto es, que es un edificio bastante alto, y más si lo comparamos con el nuevo hogar... Mejor no comparar. Ya se sabe y esto no va de odios...
El cielo.
Todas las estrellas tan cercanas y con ellas los planetas y algún que otro satélite...
Tenía una cita con la luna y yo no lo sabía.
Quizás quedó con mi abuela al enterarse del falso secuestro.
La única nube que había procedía de mi boca. Rápidamente el golpeante viento lo alejaba no sólo de mi boca o del mundo, sino del Universo entero...
Nubes voladoras salidas de mi boca.
Y así, con los ojos bien grandes, esperando expectante a que pasase una estrella fugazmente viajante, he pensado que quizás ahora esté quieta, esperando que venga a por ella.
Me he relajado observando y después de no esperar más, he disfrutado de lo presente.
Luna estaba literalmente radiante y mareaba sólo de mirarle. Transmitía mucho la jodía, ¿jodía? Eso he pensado... ¡joder!
Imagínense el momento de la despedida, yo no quería, pero ya se hacía tarde y tenía que acostarme...
La he vuelto a observar pensando cuando volveré a tener un encuentro tan agradable.
Me he girado y me he marchado. En el cristal la veía reflejada. Algo me apenaba, des.pi.do.me.
Luna Lunera, cascabelera... ¿Cascabelera?
(Sonando en cada paso...)
Shhhhh...

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