nos mentimos diciendo que no volveremos a vernos.
Y volvemos,
una y otra vez,
caemos.
Nos follamos con palabras,
con caricias,
con amor y con locura.
No sabemos si tendrá cura.
Y es cierto que deberíamos dejar de hacerlo,
quizas,
quizas,
quizas...
Será mejor disfrutar y dejar de pensar.
(es)
